El Rezum es un procedimiento térmico mínimamente invasivo
Se utiliza un dispositivo que se introduce por la uretra y aplica pequeñas inyecciones de vapor de agua directamente en el tejido de la próstata que está obstruyendo el flujo.
- Preservación de la Función Sexual
- Mantiene la eyaculación natural
- Sin riesgo de impotencia
- Sin hospitalización
- Anestesia mínima
- Retorno a la rutina
- Menos invasivo
- Seguridad para Pacientes de Riesgo
- Mejora de Síntomas
- Límite de tamaño
¿Para quién es el Rezum?
Es ideal para hombres que:
Tienen una próstata de tamaño moderado.
Quieren evitar a toda costa los efectos secundarios sexuales.
No quieren o no pueden someterse a una cirugía más larga por otros problemas de salud.
Dato importante: A diferencia del HoLEP, tras el Rezum es obligatorio usar sonda urinaria por unos 3 a 7 días, ya que el tejido se inflama antes de empezar a reducirse.
¿Preguntas Frecuentes?
Al ser un procedimiento más “novedoso” que las cirugías tradicionales, el Rezum genera dudas muy específicas sobre el proceso de curación y los resultados.
¿Si el vapor quema el tejido, me va a doler mucho?
Durante el procedimiento no sientes dolor porque estarás bajo sedación. En los días posteriores, es normal sentir: Una sensación de ardor al orinar (similar a una infección urinaria). Sangre leve en la orina.
¿Por qué tengo que usar sonda más días que en el HoLEP?
Esta es la duda más frecuente. En el HoLEP el tejido se retira al momento, dejando el conducto libre. En el Rezum, el calor del vapor causa una inflamación inmediata de la próstata antes de que esta empiece a reducirse. La sonda es necesaria durante 3 a 7 días para asegurar que puedas orinar mientras baja esa inflamación inicial.
¿Cuándo veré los resultados reales?
Mes 3: Es cuando se alcanza el beneficio máximo, ya que el cuerpo ha terminado de absorber el tejido que el vapor destruyó.
¿El tejido destruido se queda ahí dentro?
No. El vapor de agua causa lo que se llama “necrosis celular”. El sistema inmunológico de tu propio cuerpo detecta esas células muertas y las absorbe de forma natural a través del torrente sanguíneo y el sistema linfático, como ocurre con cualquier pequeña lesión interna.
